Una mirada pictórica y escultórica de la obra "Bodas de Sangre" de Federico García Lorca.
Una mirada pictórica y escultórica de la obra "Bodas de Sangre" de Federico García Lorca.
Con intensas heladas, algo de nieve y una temperatura promedio que no superaba los 5 grados, la ciudad de Puerto Montt inauguró un evento cultural que ha logrado entibiar el ambiente entre sus habitantes y los de zonas vecinas. La universidad de Los Lagos creó el concurso de pintura "Angelmó", invitando a artistas de todo el país a retratar con plena libertad el tradicional mercado de artesanías y alimentos.
La exposición, ubicada en la nueva sede universitaria, revisa el estado de la pintura en las regiones más australes y a su vez la complementa con la creación generada en Santiago, aquella que suele verse en las galerías del sector Alonso de Córdova.
(...) Jesús González cultiva un neoexpresionismo empapado de color. Si a veces insiste demasiado en los rojos de sus acrílicos de distintos formatos, en cambio resultan muy atractivos los respectivos acordes cromáticos de "Inconcluso" y de "Gato entrometido". Ambos, además, convencen mucho más por su mayor desparpajo y gracia iconográficos, por su mayor individualidad...
Como cualesquier estudioso del espacio urbano y comunitario, el complejo y variopinto espectáculo de la ciudad no escapa a su mirada tan analítica como escudriñadora, en el que coexisten sutuaciones antojadizas, encontradas, sorprendentes, gratas o desagradables, constituyendo un espectro de sucesos sinfines, pero - acéptese o no - vitales, típicos e identificados con la vida colectiva actual.
La vida siempre se encarga de regalarnos un espacio en blanco, un minuto vacío de urgencias. La presente exposición indaga en esos intermedios, en esos instantes blancos que sirven de frontera entre las actividades que nos agitan día a día.
Jesús González (María Jesús en su cédula) acostumbra a andar a palos con las palabras. Pedir por teléfono una hora al médico ya es todo un suplicio. Para ella, la pintura resultó ser una secreta venganza contra esa condena perpetua que nos obliga a hablar con el prójimo. En las sombras, ya repletaba croquis con proyectos de futuros cuadros. Durante sus clases en la universidad -porque es arquitecta de la UCV- perpetraba, a escondidas, bosquejos con monos que intentaban decir con fluidez lo que la traidora lengua le impedía. Así, al borde de un régimen carcelario, bajo la severa mirada de su peor gendarme (tartamudez le dicen) devino en una suerte de pintora-en-la-clandestinidad. Su pincel dispara escenas de un inexcusable expresionismo.